En Argentina como en el resto del mundo ha crecido el interés por los ambientes de humedal. Pese a esto son también los ambientes más afectados por la interacción humana, marcándose una clara disminución en las áreas o la calidad de los mismos a lo largo del tiempo. Esta perturbación del ambiente se debe en gran parte a situaciones socioeconómicas que derivan en la ocupación de terrenos inundables, pero también a la falta de una profunda educación ambiental